Porque Subflash también va de esto. De descubrir cosas. De aprender de quienes saben. De compartir experiencias que probablemente nunca habríamos buscado por nuestra cuenta. Y la historia de Sipi tiene bastante de eso.
Los que estuvieron en aquel primer Subflash 2003 en Orihuela del Tremedal en Teruel seguramente lo recuerdan. Entonces Ramon nos habló sobre teoría del color y acabó poniendo a un montón de profesionales digitales a pintar con acuarelas. No sabíamos todavía que aquello era casi una declaración de intenciones.
Durante muchos años desarrolló su carrera alrededor de Internet y la comunicación digital, trabajando en empresas como Quadrícula Comunicació Global, Catalunya Digital i Nous Mitjans o Infoquet. También fue consultor en la UOC y profesor del Máster Multimedia de Interaction Design.
Pero en 2014 decidió cambiar de escenario.
Los píxeles dejaron paso a las viñas, las pantallas a las experiencias y el desarrollo web al mundo del turismo gastronómico. Comenzó a trabajar realizando visitas enoturísticas y showcookings en ArtCava, en el Penedès, profundizando cada vez más en algo que siempre había estado presente en su trayectoria: la capacidad de comunicar y convertir conocimiento en una experiencia.
Con el tiempo llegó también el campo. Desde 2017 trabaja como agricultor y en 2018 comenzó a elaborar su propio Aceite de Oliva Virgen Extra. Su paso por la Cooperativa de La Granadella durante la campaña de 2020 terminó de despertar una pasión que hoy se ha convertido en parte fundamental de su vida.
Actualmente desarrolla su proyecto de oleoturismo en Cal Saloni del Baix, en Cantallops, en el Alt Penedès, donde acerca a los visitantes al cultivo del olivo, la elaboración del aceite virgen extra y, sobre todo, a algo que muchos hacemos todos los días sin haber aprendido realmente a hacerlo: probar un buen aceite. Y eso es exactamente lo que vamos a hacer en Subflash.
Sipi nos enseñará a catar un aceite de oliva vírgen extra, reconocer sus aromas y características, entender qué diferencia unos aceites de otros y descubrir cuánto puede esconderse detrás de ese chorrito que llevamos toda la vida echando sobre una tostada sin prestarle demasiada atención. Una actividad para probar, preguntar, comparar y dejarse sorprender.
Sin ordenadores, sin diapositivas y sin prompts. Bueno… probablemente alguien acabará hablando de tecnología igualmente. Esto sigue siendo Subflash. Pero por un rato vamos a cambiar los bits por olivas.
Podéis conocer más sobre el proyecto de Ramón en evoo228.com. y en su Instagram @ramonmasipoficial